Todo sobre el coronavirus. Primera parte

¿Qué son los coronavirus?

Son un grupo de virus que pueden provocar infecciones respiratorias, desde afecciones leves a síndrome de distrés agudo (SARS en inglés) y también enfermedad gastrointestinal. Los coronavirus frecuentemente provocan resfriados comunes, faringitis o bronquitis. 

El Covid 19 es un virus que pertenece a este grupo, desconocido hasta este pasado diciembre de 2019. 

¿Qué síntomas puede dar?

Los síntomas principales son tos, fiebre, dolor de cabeza y malestar general. Aunque es muy frecuente, no siempre hay fiebre pero sí habitualmente encontramos al menos dos o más síntomas.

Otros pueden ser diarrea, especialmente al inicio y alteraciones del olfato y del gusto.

Si se complica, puede dar sensación de falta de aire, fuera de los accesos de tos. 


¿Qué personas pertenecen al grupo de riesgo?

Las personas de riesgo son especialmente las mayores de 70 años, las que presentan enfermedades metabólicas (obesidad, hipertensión, diabetes, etc) y las inmunodeprimidas, así como las personas que tengan patología respiratoria importante. No entra en la categoría la rinitis alérgica o el asma leve estacional.

Los niños y adolescentes, por contra, pueden ser portadores (y son de hecho, el grupo que más portadores asintomáticos tiene) pero no suelen manifestar la enfermedad. 

Sin embargo, los portadores pueden contagiar y por eso es un riesgo enorme juntar niños con abuelos en estos momentos. 

Las personas con enfermedades autoinmunes pero que no estén con medicación inmunosupresora, no tienen mayor riesgo.


¿Cuándo hay que ir al médico o al hospital?

Si solo hay síntomas catarrales leves, como tos, malestar o fiebre, no hay que ir al hospital ni consultar con el médico. Hay que tratarlo con paracetamol, hidratación y reposo relativo. 

Si aparece sensación de falta de aire continua, fuera del momento de toser, entonces hay que consultar. Se puede llamar por teléfono al ambulatorio y os dirán si os visitan ahí o en el hospital.


¿Cómo se transmite?

El virus se puede transmitir de varias maneras: por gotas de la boca y otras secreciones, por aire, por objetos (esta vía se llama por fomites) y por vía feco-oral, aunque esta es menos importante.

El virus se transmite principalmente a través de las gotas de Pflugge, que son las gotas que expulsamos al hablar, toser o estornudar. Estas gotas son “gordas” y caen enseguida al suelo y llegan aproximadamente a un metro de distancia (excepto cuando se estornuda, que puede llegar más lejos).  También se asume que puede contagiarse, aunque de menor manera, por el aire, a través de aerosoles que pueden quedar en suspensión hasta tres horas.

Pero estas gotas pueden caer además en otras superficies, como muebles u otros objetos, y al tocar esas superficies, llevamos el virus a cualquier sitio que toquemos como gafas, pomos de puertas, teclados, bolígrafos… y el móvil. 

También podemos contaminarnos las manos al tocarnos la nariz o boca si estamos infectados y al contrario, contagiarnos al comer o tocarnos la cara si las manos estaban contaminadas. 

Pero este virus también afecta a nivel intestinal, por lo que podemos transmitir a través de la vía feco-oral así que es muy importante lavarse las manos después del baño, aunque sea una obviedad, sabemos que no todo el mundo lo hace…

Además, es importante la carga viral (mientras más contactos y más tiempo expuestos, más riesgo), por eso es importante no hacer viajes continuamente al supermercado. Mejor una vez a la semana, para minimizar riesgos.

Aquí un video que explica muy visualmente cómo se contagia por contacto una enfermedad infecciosa. 

Nociones básicas sobre el contagio de enfermedades transmisibles 

Periodos

  • Periodo de latencia: es el tiempo que pasa entre que una persona se expone al agente infeccioso hasta que empieza a ser contagioso. En este periodo, la enfermedad NO se transmite. 
  • Periodo de incubación: el tiempo que pasa entre la exposición y que se empiece a manifestar síntomas. Durante este tiempo, dependiendo de la infección, se puede transmitir. En el caso del coronavirus, sí. Este tiempo depende de la cantidad de virus al que se ha estado expuesto, de la puerta de entrada y del estado inmunológico de la persona, entre otros. Según los estudios, se ha calculado de media unos 5 días de este periodo para el Covid-19. Un análisis, llevado a cabo por un equipo de Escuela de Salud Pública Johns Hopkins (EE.UU.), sugiere además que aproximadamente el 97,5 por ciento de las personas que desarrolla síntomas lo hará dentro de los 11,5 días de la exposición.
  • Periodo de transmisibilidad: tiempo en el que se puede ser contagioso. En el coronavirus, se calcula unos 14 días. 
  • Periodo sintomático: tiempo durante el cual se manifiestan los síntomas. En el caso del coronavirus, depende de como lo expresa la persona y si hay complicaciones. En los casos leves, suele ser de 5 a 7 días. En el caso de complicaciones, se puede alargar bastante más.

Personas

  • Portador asintomático: persona infectada pero que no manifiesta la enfermedad
  • Caso o infectado: Persona infectada que sí manifiesta la enfermedad
  • Contacto: persona que ha tenido contacto con un caso positivo y no se sabe si puede estar infectado o no. 

Manifestaciones

  • Sintomático leve: Personas que manifiestan la enfermedad pero que no requieren cuidados del hospital. La pasan en casa, con reposo, paracetamol y los cuidados típicos de un proceso gripal. Se recuperan sin secuelas a largo plazo. Se calcula que son un 80-90% de los afectados por el Covid-19.
  • Hospitalizado: Personas que sufren alguna complicación por lo que requiere atención hospitalaria, como oxigenoterapia o medicación vía intravenosa. Aproximadamente el 10% de los afectados lo requerirán. 
  • Crítico: Persona que sufre una complicación severa y requerirá cuidados intensivos, como ventilación artificial y una cama en UCI. Casi un 4% de los afectados lo acabarán necesitando. 

Si la gran mayoría lo pasarán levemente, ¿cual es el problema?

Pues que es un virus muy contagioso y que contagiará a un gran % de la población, ya que no hay inmunidad contra un virus nuevo. Se calcula que entre el 40 y el 80% de la población se infectará.

Aunque un 4% sea pequeño, si se multiplica por millones de habitantes, el resultado es una cifra que la sanidad no puede asumir si viene de golpe (si suponemos que se infecta la mitad de la población en un periodo corto de tiempo, el 4% de ello son casi un millón de casos críticos…) . 

Por ello, se insiste tozudamente en el concepto de “aplanar la curva”, para evitar el colapso del sistema de salud. Se acabará infectando el mismo número de personas, pero de una forma mucho más paulatina que permite al sistema de salud poder responder al choque. 

El colapso no solo implica que muera más gente de coronavirus, porque no hay suficientes camas de UCI para todos. También implica que mueran más personas de infartos, ictus, accidentes de tráfico, etc porque tampoco las hay para ellos. 


¿Por qué es tan contagioso?

Probablemente por una combinación de que tiene varios mecanismos de transmisión, unido al hecho de que tiene un periodo de incubación largo, por lo que la persona afectada puede estar muchos días expulsando virus sin ser consciente de ello. Y que hay muchas personas que pasan la enfermedad muy levemente o también de forma asintomática, cosa que no ayuda a contener la infección.


¿Es una gripe?

No, no es una gripe. Pueden compartir algunos síntomas (malestar general, fiebre) pero la gripe (influenza) pertenece al grupo de los ortomixovirus y el Covid, a los coronavirus. Son dos familias diferentes. 

La gripe aviar en 2003 (que tuvo un brote pero no llegó a España) y la gripe porcina en 2009 (que luego fue conocida como gripe A H1N1), son gripes.

El Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS) de China en 2003 o el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS) en 2012 fueron provocados por un coronavirus, desconocidos también hasta entonces por los humanos.


¿A quien se está realizando test?

Actualmente solo a las personas hospitalizadas y poco más, lo cual hace que nuestras cifras de positivos esté sesgada y muy infradiagnosticada, pues recordemos que el gran grueso lo pasa leve o asintomáticamente. Se calcula que hay unas 5-10 veces más casos de los que reflejan las cifras oficiales.

Esto hace que no se haya podido aislar adecuadamente a los primeros casos y sus contactos, y ha contribuido a su rápida y gran expansión. 

Se espera que en breve se repartan kits de detección rápida para el resto de la población y tengamos unas cifras más cercanas a la realidad, aunque muchos de los casos que ya lo han pasado será difícil rescatarlos. 

Solo fallecen ancianos con patologías previas, ¿no?

Son el grupo de mayor riesgo pero no todos los pacientes que ingresan o incluso que requieren cuidados intensivos pertenecen a ese perfil. Es menos habitual, pero también hay personas relativamente jóvenes y sanas que realizan complicaciones. 

Pero seguro que fallecen por otras cosas pero se le achaca al coronavirus.

Los pacientes que ingresan en el hospital se someten a varias pruebas, como analitica de sangre, radiografía de torax y gasometría (para mirar el nivel de oxígeno real en la sangre). 

Todo ello da un patrón muy característico que no lo da ningún otro virus y además, se realiza una detección del material genético del virus (PCR de Covid) que confirma la infección. 

Obviamente, una persona muy anciana y enferma probablemente fallecería con este virus u cualquier otro que pudiera coger, pero no todos los casos de fallecimiento pertenecen a este tipo de paciente. Y por otra parte, muchos de los pacientes que encajan en este perfil no se les realiza la prueba porque no son trasladados al hospital, así que no suman en el cómputo total tampoco.

¿Cual es la mortalidad real del Covid-19?

Aún no es posible conocer este dato, porque no tenemos los test realizados a toda la población. Al solo hacer los test a los pacientes hospitalizados, la mortalidad es más elevada de la real, porque los casos asintomáticos o leves, que son la mayoría, no cuentan.

Aun así, aunque en % es un número pequeño, al ser muchos casos a la vez, no es un número desdeñable. 


¿Puede ser un riesgo para el bebé si estoy embarazada? ¿Puedo continuar con la lactancia?

No se ha demostrado que haya un riesgo para el feto y tampoco se debe abandonar la lactancia materna ya que no afectará al niño. 


Uso del ibuprofeno

Aunque no hay estudios realizados con ibuprofeno y la infección por Covid (lógicamente, dado el poco tiempo que hace que estamos en contacto con él), hay sospechas y fundamento para pensar que es mejor evitar los antiinflamatorios en general si se tiene síntomas por Covid y se prefiere la toma de paracetamol. Eso incluye suplementos antiinflamatorios como cúrcuma. 

Los que estén en tratamiento habitual por otro motivo, deben consultar con su médico si quieren realizar un cambio. Si no se tiene síntomas de Covid, no hay motivo para cambiar la medicación.

La siguiente entrada, en breve…

Más preguntas resueltas en la entrevista con Montse Reus que podéis consultar en su canal de Youtube

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